VIRUS Nos sumergimos todas las noches en sueños fantásticos que se desvanecen en la vigilia, pero nos cuesta creer que en la realidad lo que parece un sueño, continúe en igualdad de condiciones, sin despertar alguno. El encierro era total y solo nos comunicábamos por los aparatos electromagnéticos y añorábamos la simple sociabilidad que siempre ha caracterizado a los humanos. Ya no éramos seres sociales, sino más bien distanciadores sociales potencialmente peligrosos. A pesar de que el virus se extendía por todo el planeta, en los meses de pandemia no se descubría su causa real y seguíamos a tientas tanteando soluciones, con un pasado a cuestas que incrementaba la angustia histórica de que somos frágiles e insignificantes ante el caos. Hace un siglo, en plena primera guerra mundial y de pronto por su causa, el virus de la llamada gripa española, se llevó a más de 50 millones de personas. Se llevó entre otros, los colores y la armonía de Gustav klimt y Egon Schiele y la poesía de ...
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